La bomba del FC Barcelona: él sería el reemplazante de Gerard Piqué

La situación de Gerard Piqué es delicada, sensible, pero para muchos irremontable. El defensor se quiere quedar en el FC Barcelona a pesar de que Xavi Hernández le planteó que no lo tendrá en cuenta para el primer equipo y hasta le dio entender que si quería podía buscarse otro club. La respuesta de Piqué fue tajante.

"Seré titular. Si tienen valentía, trae al mejor central del mundo, que vendrá para ser suplente", fue la frase de Piqué a Joan Laporta y Xavi Hernández. Y evidentemente, los pasos a seguir será fichar a uno de los mejores del mundo: Koulibaly.

Koulibaly puede ir al Barca.

La serie de Europa League entre Napoli y FC Barcelona le sirvió a Xavi Hernández para ver el nivel que tiene Koulibaly, el zaguero del equipo italiano. El entrenador del FC Barcelona quiere que Koulibaly llegue al club pero será difícil porque el Napoli ha llegado a rechazar hasta 50 millones de euros por él.

El dueño del Napoli siempre fue poco receptivo a venderlo, pero ahora se abre una oportunidad, dado que el contrato de Koulibaly vence en junio de 2023. Por esto Xavi quiere presionar a la directiva del Barça, que sólo ofrecería unos 30 millones. El Napoli está presionado a vencerlo ahora entre julio y agosto de este 2022 si quiere sacar dinero, o se irá gratis en junio del siguiente año.

Koulibaly dialogó el periodista Valter Di Maggio y aseguró: "Si me fuera del Nápoles solo lo haría a otros tres clubes en el mundo. El City de Guardiola, Real Madrid y Barcelona. A la Juventus no iría ni loco, sería traicionar al Napoli". Koulibaly tiene contrato con el Napoli hasta junio del 2023 y en el último mercado de pases estuvo en la mira del Tottenham y del Manchester United por mucho tiempo pero Napoli logró retenerlo.

Xavi tiene preferencia por Koundé por su juventud y polivalencia pero la vía del central del Nápoles sigue muy abierta y es absolutamente factible. Koulibaly ha decidido congelar su futuro a la espera de la decisión final del club blaugrana a pesar de tener ofertas muy importantes encima de la mesa.