Xabi Alonso, un guerrero: 14 puntos de sutura y a jugar semis de Copa del Mundo

El 7 de julio de 2010, unas horas antes de la semifinal del Mundial de Sudáfrica entre España y Alemania, Xabi Alonso sufrió un accidente en el baño de su habitación del hotel en el que el seleccionado español estaba alojado.

Con el teléfono de su pieza sonando para avisarle que en 10 minutos debía estar en el lobby del hotel para partir al duelo ante los alemanes, el ex volante español cerró la ducha y se dignaba a salir para vestirse y bajar. Sin embargo, para mala fortuna propia, la bisagra de la mampara no estaba del todo fija.

Saliendo de la ducha, el exfutbolista se tomó de la mampara, la cual se soltó de la pared, se vino abajo y una gran parte se quebró en mil pedazos (era de vidrio templado y varias de las esquirlas le generaron heridas superficiales en el gemelo derecho). Pero la historia no terminó allí: la parte de la mampara que no se rompió terminó generándole un corte profundo en la rodilla derecha, el cual provocó un charco grande de sangre en el lugar.

Sin dudar ni un segundo, el ibérico agarró su celular debajo de la repisa como pudo y, con deseos de jugar el partido venidero, llamó con urgencia al médico Cota. El doctor de aquella selección, en diálogo con el programa "El Larguero" de Cadena SER declaró: "Cuando entro a la habitación, encuentro a Xabi Alonso pálido y desencajado. Se había protegido la rodilla con una toalla. Estaba empapada de sangre, el baño parecía la escena de un crimen. Solo me dijo: "Por Dios, haz lo que quieras, pero tengo que jugar".

Xabi Alonso marcando a Ozil como si no le hubiera pasado nada

Xabi Alonso marcando a Ozil como si no le hubiera pasado nada

A todo esto, el resto de sus compañeros y el cuerpo técnico ya estaban en el hall del hotel rumbo al micro. En dos minutos, Cota limpió el corte, lo secó y le aplicó un vendaje que apenas dejaba circular la sangre. Xabi salió caminando sin problemas para que nadie sospeche nada y el viaje fue normal rumbo al estadio Moses Mabhida. Lo mejor de todo: el entrenador Vicente Del Bosque ni se había enterado.

Al respecto, Cota prosiguió su testimonio: "Mi cabeza me decía que era imposible que pudiese jugar y debía informárselo al director técnico. Fue una pelea entre la cabeza y el corazón. No sé si hice lo correcto, pero me decanté por el herido".

Cuando el equipo español llegó al estadio, mientras todos reconocían el campo de juego, Xabi y Cota, con el nuevo cómplice, el fisioterapeuta Miguel Gutiérrez, fueron al vestuario para anestesiar la zona afectada. Tras la anestesia, ambos cosieron la gran herida horizontal con 14 puntos de sutura.

En resumen, Cota concluyó: "Llegamos a un acuerdo. Si en el calentamiento previo sentía una molestia, teníamos que hablar con el míster y contarle todo. Fue la única condición que le puse a Xabi".

Afortunadamente, el ex centrocampista ibérico hizo la entrada en calor sin dolores, Cota le puso un fuerte vendaje rojizo por encima de las medias con hilaturas de gasa blanca y Xabi jugó en el mediocampo como si nada hubiera ocurrido.

Nótese el vendaje rojo en la pierna derecha de Xabi Alonso

Nótese el vendaje rojo en la pierna derecha de Xabi Alonso

Con el triunfo 1 a 0 sobre Alemania y con la victoria por el mismo resultado en la final contra Holanda, España logró su primera y única Copa del Mundo. Luego de muchos años, Cota confesó que le contó todo a Del Bosque, quien no le dio importancia al tema y le dijo: "Muy bien".

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