Fue uno de los peores fichajes de Barcelona: "Solo quería ser millonario"

Esta temporada 2022-23 en el FC Barcelona puede ser histórica por muchos motivos. Primero por los grandes fichajes que el club catalán hizo, renovando por primera vez la esperanza a los hinchas con un equipo de verdad fuerte: llegaron Robert Lewandowski, Raphinha Dias, Jules Koundé, Franck Kessié y Andreas Christensen que han enriquecido notablemente a la plantilla para volver a intentar ganarlo todo, como había pedido Xavi Hernández. Pero tan importante como el trabajo de incorporaciones es también el trabajo de las salidas, no solo para limpiar al equipo en lo deportivo, sino para terminar de borrar la imagen que dejó la gestión pasada.

Con el culebrón sobre si se va o se queda Frenkie de Jong (tiene oferta del Manchester United y del Chelsea), la directiva de Joan Laporta descubrió que la renovación de contrato del holandés junto con las de Lenglet, Ter Stegen y Piqué, todas de octubre de 2020, son operaciones ilegales. Si bien la táctica para presionar al jugador con este dato no es la correcta, dado que De Jong no es responsable, se vuelve a hacer foco en la lamentable administración de Josep María Bartomeu.

Con Bartomeu fueron años de pésimos fichajes que en han lastrado al club tanto en lo deportivo como en lo económico y han dejado muchas dudas desde lo administrativo. Laporta evita chocar de frente con Bartomeu, ya que eso sería meterse indirectamente con Sandro Rosell, anterior presidente a Bartomeu, ya que provocaría una pelea algo desproporcionada, dado el poder político que aún conserva Rosell. Haciendo justamente foco en las gestiones anteriores, la debacle del FC Barcelona en fichajes empezó hace unos 10 años, en la temporada, con Rosell al mando.

Alex Song jugando para el Barcelona en 2012.

Uno de esos fichajes que inauguró toda una década infame en el FC Barcelona es sin dudas el del camerunés Alex Song. Llegado desde el Arsenal en agosto de 2012, Song supo desde antes de poner la firma que no iba a cambiar nada ni a aportar en lo deportivo al club y entonces lo tuvo claro: "Yo solo quería ser millonario". Esa fue su franca confesión años después en una entrevista con su compatriota y estrella de la NBA, Pascal Siakam.

"Cuando el Barcelona me ofreció un contrato y vi cuánto ganaría, no lo pensé dos veces. Sentí que mi esposa y mis hijos deberían tener una vida cómoda una vez que yo termine mi carrera. Conocí al director deportivo (que en ese entonces era Andoni Zubizarreta) y me dijo que no jugaría muchos partidos, por eso no me importó porque sabía que me haría millonario" reconoció. La aventura de Song en el Barcelona fue tan residual como se esperaba: apenas jugó 20 partidos de liga en la temporada 2012-13 y otros 19 en la campaña 2013-14 hasta que allí llegó el momento de partir, cuando llegó Luis Enrique.

Song en su época del Arsenal, donde despilfarraba el dinero sin pensar.

Song tuvo la chance de jugar con leyendas en el Barcelona como Lionel Messi, y otros cracks en su posición, el mediocampo, como Xavi Hernández, Iniesta, Sergio Busquets, Javier Mascherano, Cesc Fabregas y Thiago Alcántara. Pero desde luego que no le interesó. Ya en sus años en el Arsenal disfrutaba de la buena vida y hacía locuras: "Iba a entrenar y veía a Thierry Henry aparecer con un auto que era una verdadera joya. Me dije a mí que quería el mismo coche a cualquier precio. Fui al concesionario y me compré el mismo. Pero juro que me arrepentí y tuve que devolverlo a los dos meses porque todo mi dinero se estaba yendo en el combustible. Al final me terminé comprando un Toyota".

En el Arsenal fue su mejor momento, en donde jugó entre 2006n y el 2012. Tras los dos años en el Barcelona, Song fue cedido al West Ham de regreso a la Premier League, pero ya nada fue igual. Su última aventura en Europa fue en el Sion de Suiza y terminó mal, ya que fue despedido durante la pandemia, en 2020: "Recibí un mensaje de Whatsapp para decirme que tenía que firmar un documento informándome que mi salario estaba bajando y que me iban a pagar alrededor de 12.000 euros. Al día siguiente, recibí el documento de despido sin explicación. Mi abogado se encargó del tema, fuimos a la FIFA y defendí mis derechos" relató sobre esto.

La actual directiva de Joan Laporta, aunque tuvo algunos fichajes como los de Song, intenta limpiar al club de este tipo de errores que claramente le han salido muy caro a la institución catalana.